El Águila Azul
en El Águila Azul en la web

Ojos

Los ojos son el órgano sexual más movilizante y activo.
Puedes hacer el amor con los ojos en un instante, puedes atravesar un cuerpo, directo al alma.
Puedes enamorar perdidamente, tus ojos pueden disparar directo a otros ojos y dejar tu esencia marcada para siempre.
Es hermoso, pero también puede ser peligroso portar ojos. Hay ojos que miran con maldad, con envidia, que corrompen, que lastiman, que envenenan. Hay ojos que perforan cuando miran. Hay ojos que hablan cuando callan.
Y hay ojos que no miran y traicionan.
Casi todos traemos ojos, pero OJOS es distinto...
Los ojos de niño, por ejemplo, son como ríos cristalinos que buscan cauces nuevos todo el tiempo y que refrescan a su paso.
Los ojos del amor navegan siempre adentro de un universo en otros ojos sin importarles (o quizá sin conocer) su casi ineludible destino fatal.
Los ojos son ventanas que una vez se abren y otra se cerrarán. Que nos nacen y nos mueren. Y en el medio, vivimos.
Todos los ojos lloran. Algunos, los que tienen unos vidriecitos impermeables teñidos de orgullo, esos lloran para adentro. La gente de esos ojos camina como chapoteando y pateando humedad que les sale por los pies a cada paso. Se acostumbran a vivir con esa humedad por no ser capaces o corajudos para llorar.
No se confundan: los ciegos también miran. Para mirar no es necesario ver. El mirar construye un mundo. Los ciegos lo construyen para adentro, miran dentro de ellos y dentro de nosotros.
Una vez un ciego me dijo alborozado: "¡Mira ese cielo! ¡Amo la libertad que me da el cielo!".
"Tú no puedes verlo", le dije, "¿cómo podrías?, yo sí lo veo".
"Sólo estás viendo, apenas, lo que está ahí", me dijo. "Cuando yo miro, todo puede ser".
Siempre supe que las almas se escabullen por los ojos. Al nacer y al morir es obvio, pero hubo veces que al hacer el amor nuestras almas bailaban saltando entre nuestras pupilas. De una a la otra. Como locas. Como una.
Hay un momento cuando la vida entera pasa ante nuestros ojos.
Y es ahora.

Sergio W

2 huevos dejados:

stella maris violi dijo...

Me encantó... Para mi la mirada dice mucho sobre el alma de las personas..

Chame Pérez. dijo...

Una brillante reflexión sobre aquello que nos hace percivir la belleza. Un lujo, gracias por compartirlo. Invita a continuar.

Publicar un comentario

"...y me encontré a mitad del tiempo sobrevolando los cielos y el infierno"
Deja tu COMENTARIO:

 

A Vuelo de Águila

La consciencia es un espasmo del caos.